Empieza por el uso, no por la marca
El mismo portátil no encaja igual en administración, viajes, diseño, edición de vídeo o videojuegos. Define aplicaciones, tamaño de archivos, movilidad, conexiones y años de uso esperados.
Evita comprar únicamente por descuentos o por una cifra de procesador que no comprendes.
Una base razonable para trabajar en 2026
- 16 GB de RAM para trabajar con varias aplicaciones con comodidad.
- SSD de 512 GB como punto de partida habitual.
- Procesador moderno de gama media para oficina, navegación y gestión.
- Pantalla Full HD o superior con brillo suficiente para tu entorno.
- Wi-Fi actual, webcam y conexiones compatibles con tus periféricos.
- Compatibilidad oficial con Windows 11 si eliges un equipo Windows.
Configuración según el perfil
- Oficina y estudio: 16 GB de RAM, SSD y buena autonomía.
- Movilidad: equipo ligero, carga USB-C y pantalla de 13 o 14 pulgadas.
- Programación: 16 o 32 GB de RAM según máquinas virtuales y contenedores.
- Diseño y fotografía: pantalla de calidad, 16-32 GB y GPU según aplicaciones.
- Vídeo y 3D: 32 GB o más, GPU dedicada y almacenamiento rápido.
- Gaming: GPU dedicada, refrigeración, pantalla rápida y cargador adecuado.
Windows 10 ya no debe ser el punto de partida
Microsoft finalizó el soporte general de Windows 10 el 14 de octubre de 2025. Al comprar un equipo usado o reacondicionado comprueba su compatibilidad oficial con Windows 11.
Windows 11 exige, entre otros requisitos, procesador compatible de 64 bits, arranque seguro y TPM 2.0. Las aplicaciones profesionales pueden necesitar bastante más que el mínimo oficial.
Revisa estos detalles antes de pagar
- Si la RAM o el SSD pueden ampliarse.
- Distribución del teclado y calidad del panel.
- Autonomía en pruebas reales, no solo la cifra comercial.
- Ruido, temperatura y peso del cargador.
- Garantía, reparación y disponibilidad de repuestos.
- Puertos necesarios para pantallas, red, tarjetas o accesorios.